Empezar con un inventario

Conviene dividir el inmueble por fachadas, alturas, materiales y métodos de acceso.

  • Superficie y orientación
  • Puntos de anclaje
  • Zonas de tránsito
  • Historial de suciedad

Revisar y ajustar

Después de cada visita se puede actualizar la frecuencia según el resultado, la estación y las incidencias observadas.

Una decisión basada en el edificio

La mejor recomendación parte siempre de una inspección y de las condiciones reales de acceso, uso y exposición. Si necesita definir el alcance, podemos revisar la información básica del inmueble.